Huerto urbano de confinamiento.

Cada año por primavera montamos un huertito urbano, el año pasado nos pillo con la casa llena de cajas y no tuvimos ni una triste plantita en nuestra casa hasta que las cajas desaparecieron… con el paso del tiempo.

Este año habíamos empezado a planificar el huerto con tiempo, en Enero compre unas  macetitas con fresones que empezaron a dar frutos enseguida aunque el viento y la lluvia me las puso un poquito feas y dejaron de dar fresas.

Poco después llegó la crisis sanitaria de covid19 y nos fastidió todos los planes ya que no habíamos empezado a comprar los materiales que necesitábamos para montar el resto de huerto y poder hacer nuestro plantel. Cerraron los viveros y ninguno vendía online ni en casa teníamos tierra, ni maceteros ni lo más importante las semillas para empezar a plantarlo. 

Sobre mediados de abril, algunos comercios que no eran de primera necesidad empezaron a abrir sus puertas (metafóricamente porque vendían online) así que un vivero que hay cerca de casa puso su servicio online con reparto a domicilio y nosotros aprovechamos para comprar unas cuantas jardineras pequeñitas y dos altas, solo cogimos esas dos porque no tenían más, compramos plantel de tomate, pimiento, berenjena, semillas de zanahorias y semillas de lechugas.

Como no conseguimos suficientes jardineras, buscamos ideas en Pinterest de cómo hacer un huerto urbano con cosas de casa y así de paso reciclábamos dando una vida útil a lago que íbamos a llevar al contenedor.

El sistema de hacer macetas de confinamiento ( como las hemos llamado) es super sencillo, coges una garrafa de agua vacía, le cortas un agujero grande en un lateral y por debajo le haces agujeros (como si atravesases con un bolígrafo) para que por ahí drene el agua después de regarlas.

Llenas la garrafa de sustrato, pones la semilla, riegas y a esperar que crezca tu plantita.

Usky germinó unos garbanzos como actividad para el cole, están enormes después de casi 70 días. (Enlace)

La verdad es que el huerto urbano ha sido un método de distracción durante estas semanas de encierro, sembrar, cuidar cuando tocaba riego, pusimos unas cañas a las tomateras para que el peso de la planta no la dañase, ya hemos recolectado algunas lechugas, fresas y tomates, el huertito urbano es un desahogo mental y encima nos regala cositas ricas y sanas.

Cuando ya pudimos ir a comprar lo pusimos bonito y le añadimos luces y una mesa con sillas menorquinas para pasar las tardes al fresquito.

Isa.L

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